Cerro Candelaria

Ecuador

  • COSTE M2
    0,090
  • PRESERVADOS
    44.803m2
  • OBJETIVO PROYECTO
    500.000m2
INACTIVO

EL ESPACIO

El hotspot de los Andes Tropicales

Ecuador alberga parte de dos de los 34 hotspots de biodiversidad identificados a nivel internacional: el hotspot de “Tumbes-Chocó-Magdalena” a lo largo de su costa y, más en el interior y en paralelo, el hotspot de los “Andes Tropicales”, extensión montañosa en la que se encuentra el paraje a preservar.

El bosque tropical a comprar y preservar se encuentra situado en la cuenca forestal superior del Río Pastaza (Cerro Candelaria), en la provincia de Tungurahua, una zona de transición entre el Amazonas y los Andes.

Biodiversidad

La región de la sierra destaca por el extraordinario número de especies que albergan sus múltiples y variados hábitats, y que solamente se encuentran en estas zonas de este país (lo que se conoce como una especie “endémica”). Estas especies, no obstante, se encuentran bajo máxima presión sobre todo debido a la deforestación que se está reactivando de forma acelerada, y que ya en el pasado llevó a que sólo permanezca en pie un 20% de la superficie forestal tropical original de la zona.

Es de particular importancia la diversidad de orquídeas endémicas, habiéndose descubierto en una zona una de las agrupaciones de plantas de un mismo género más espectaculares de América del Sur: 28 especies de orquídeas (de las que en el mundo solamente se conocían 6) del género Taegueia, presentes en una extensión de no más de 20x20 km. Este fenómeno se puede considerar quizás como la agrupación de plantas más densa y rica localizada en América del Sur, más rica incluso que una famosa agrupación de especies descubierta por Darwin en las Islas Galápagos ecuatorianas.

Además de ser un enclave prioritario para la conservación de las orquídeas y otras plantas que no se encuentran en ningún otro lugar del Mundo, los parajes que conforman la zona del proyecto son hábitat forestal clave para especies como el oso andino (también llamado “oso de anteojos”), el tapir andino, el puma, el gato tigre, y primates como el mono capuchino o los monos aulladores.
También son hogar a un gran abanico de aves de los Andes orientales, incluyendo el águila poma, la grallaria gigantea, “Crested and Golden-headed Quetzals, Andean Cock-of-the-Rock, and both Black-billed and Gray-breasted Mountain Toucans.”

El paraje a preservar

Como lugar estratégico y bajo máxima amenaza, la ONG ecuatoriana Fundación EcoMinga colabora con la también ONG (inglesa) World Land Trust para proteger las últimas selvas tropicales originales que todavía existen en esta región. En Junio 2013, Acciónatura se une a este esfuerzo, canalizando la preservación de un nuevo paraje de 50 hectáreas a través de la iniciativa CompensaNatura. Este paraje se integrará en el proyecto del Cerro Candelaria, operado desde hace años por la Fundación EcoMinga.

Se trata de ampliar en 50 ha la zona ya protegida por EcoMinga, en las laderas del Río Cristal, extendiendo las reservas de Candelaria y Naturetrek, y protegiendo un valle cuyas zonas más elevas se encuentran todavía en estado relativamente virgen. Las partes inferiores de las distintas propiedades, por el contrario, ya han sufrido la explotación comercial de su madera en el pasado.

RIESGOS Y AMENAZAS

Desforestación para agricultura

La zona fue colonizada en la época posterior a la Segunda Guerra Mundial por emigrantes europeos y colonos ecuatorianos en busca de oro, y beneficios derivados de la extracción insostenible de madera.
En los años '70 se hizo muy famoso un cereal llamado “naranjilla”, lo que provocó un aumento considerable de colonos en busca de nuevos espacios para agricultura. A finales de los '70 el cultivo de este cereal se colapsó debido a un hongo que podía atacar fácilmente estos monocultivos, lo que provocó el abandono de los campos.

Hoy en día no obstante vuelve a ser una de las mayores amenazas la búsqueda y establecimiento de nuevas plantaciones de “naranjilla”, habiéndose logrado una variedad resistentes al hongo que había amenazado su cultivo. Esta circunstancia ha provocado que salga rentable de nuevo su sembrado, y que se esté resumiendo la ola colonizadora.

La desforestación es severa en las zonas cercanas a la autopista Banos-Puyo, y se está expandiendo rápidamente a las montañas cercanas, más aún a medida que el cultivo de naranjilla vuelve a ser lucrativo. El rápido crecimiento de la población ecuatoriana y su condensación en ciertas regiones sólo hacen que acentuar esta amenaza para la biodiversidad.

Ganadería y extracción de madera

Siguen en aumento en la zona las actividades ganaderas y de extracción de madera, ambas también provocadoras de fatales deforestaciones.

La zona cercana al proyecto también se está convirtiendo en un importante centro de producción de cajas de madera para frutas, desde donde se abastece a todo el país. Debido a los niveles indiscriminados de extracción de madera, la industria maderera está acentuando una nueva aceleración de deforestaciones.

EL PROYECTO

ADMINISTRACIÓN

La ONG ecuatoriana que pasará a ser titular del paraje natural es Fundación EcoMinga, con base en Baños, y fundada en el año 2005 con la misión de proteger eficientemente la biodiversidad en Ecuador.

En la actualidad Fundación EcoMinga gestiona seis reservas en la Región: Río Anzu, Río Zuñac, Río Verde, Cerro Candelaria, Chamana, y la reserva Naturetrek, con la idea de crear un corredor ecológico entre las reservas de Cerro Candelaria y Naturetrek e incluir el Río Pastaza en el macro-proyecto de conservación.

RECONOCIMIENTO Y COLABORADORES

Desde 2007 Fundación EcoMinga colabora con la ONG inglesa World Land Trust para la compra de parajes naturales para la conservación, planteamiento que también brinda apoyo a reforestaciones, o el programa “Keepers of the Wild”, un programa de soporte a la capacitación de guardas forestales locales.

En 2013 Acciónatura entra a formar parte de esta alianza para la conservación de la biodiversidad en Ecuador, ayudando a través de la iniciativa CompensaNatura en la captación de fondos para la compra de un paraje natural estratégico de 50 hectáreas.

EN LA PRÁCTICA

A nivel práctico, la aportación económica se invierte en mínimo un 75% en:

  1. La compra del terreno por parte de la ONG local ecuatoriana Fundación EcoMinga
  2. Las primeras actividades necesarias de adecuación para la conservación del espacio a largo plazo, con vocación de conservación a perpetuidad.

El 25% restante se dedica a cubrir los costes directos e indirectos de la gestión por parte de Acciónatura, como promotora de la iniciativa CompensaNatura.

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